Aero Latam Argentina

Argentina camino al ADS-B y transponder

La Argentina se ha sumado a los países que apuntan a la obligatoriedad del uso de transponder y ADS-B, primero en el norte del país, pero luego se apunta a toda la nación.

 

Por Florencia Lucero Heguy

 

La necesidad de incrementar la seguridad en el transporte aéreo y a la vez de controlar las actividades ilícitas, está llevando a las naciones a ir sumando la obligatoriedad del uso de transponer o ADS-B en las aeronaves, con el objetivo de conocer en todo momento su ubicación e identidad.

La Argentina sufre desde hace tiempo de un incremento de la actividad de vuelos ilícitos, especialmente en la zona norte del país, los cuales en su mayoría transportan contrabando desde y hacia Bolivia, Paraguay, Brasil y Uruguay. En la misma zona, la actividad de la aviación agrícola tiene un enorme desarrollo, dadas las extensiones de los campos que hacen que la única forma de cuidar los cultivos sea usando aeronaves.

Los aviones agrícolas, dada su actividad que abarca la mayor parte del día y que operan desde lugares aptos declarados pero pocas veces desde aeropuertos, no necesita presentar un plan de vuelo ante cada operación, sino que solamente se informa de la actividad a realizar y la zona en donde va a operar. Sin embargo, dados los problemas de conectividad en la zona, no siempre esto es posible.

Esta realidad ha llevado a que sea muy difícil, para los operadores de radar que controlan los vuelos en la zona, determinar cuándo una aeronave detectada está en un vuelo de trabajo aéreo y cuando es un vuelo irregular que puede estar traficando drogas u otros productos.

Por esta razón, en 2018 se decidió comenzar a utilizar el transponder de manera obligatoria tanto para la aviación general como para la aviación agrícola en el norte del país, al norte del paralelo 29º, aunque se planea luego extenderlo a todo el territorio nacional. En lo que respecta a la aviación agrícola también esto permitirá controlar el trabajo no registrado, ya que hay muchas aeronaves que no están debidamente registradas y en un área tan grande y con poca infraestructura es difícil controlarlas.

La Administración Nacional de Aviación Civil Argentina (ANAC) mantuvo varias reuniones de trabajo junto con el Comando Aeroespacial del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas Argentinas en donde surgió el pedido, por parte de éstas, sobre la necesidad de la obligatoriedad del uso del transponder para toda la aviación en general. Ésta se debe a poder vigilar el trabajo ilegal y llevar tranquilidad a quienes ejercen su labor diaria de manera lícita, permitiendo controlar el espacio aéreo en términos de seguridad, identificando las aeronaves que vuelen en el espacio aéreo determinado al norte del paralelo 29° y los límites internacionales con Chile, Paraguay, Bolivia, Brasil y Uruguay.

El plazo fue consensuado y se debe a la necesidad de que el Comando Aeroespacial del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas pueda disponer de esta herramienta para la identificación de aeronaves que no vuelan en espacio aéreo controlado. Por otro lado, se otorgó un tiempo de implementación para que la comunidad aeronáutica pueda cumplir con el requisito.

Desde la ANAC, aseguraron que “ya es obligatorio para los vuelos en el espacio aéreo y el sector de aviación general ya cuenta con estos dispositivos”.

Asimismo, la reglamentación no establece diferencia puntual entre quienes deban usar Transponder o ADS-B, dado que los equipos responden a sistemas de comunicaciones diferentes y, desde el punto de vista del Servicio de Control de Tránsito Aéreo (ATC), se utilizan de diferente manera según el tipo de espacio aéreo en el que las aeronaves vuelen, de los sistemas de vigilancia ATS que dispongan las respectivas dependencias ATC y del equipamiento de a bordo de las aeronaves. Por lo que el usuario es quien define qué sistema incorporará de acuerdo con las características.

 

 

Obligatoriedad del transponder para la aviación agrícola

A principios de año el Ministerio de Seguridad estableció una resolución que obligaba la instalación y uso del respondedor (ATC Transponder) o bien de un Sistema de Vigilancia Dependiente Automática (ADS-B) para las aeronaves con matrícula argentina que operen en el espacio aéreo del norte del país a partir del paralelo 29º.

Esa normativa generó ruido inicialmente debido al corto plazo que se dio para implementarla. “Diferimos en la fecha, recientemente tuvimos una reunión y estamos trabajado con el sector para ir buscando alternativas para que esa obligación no sea carísima”, contó el Administrador de la ANAC, Tomás Insausti, y explicó que “para que no sea inminente estamos viendo de que, temporalmente, tengan una especie de intención de vuelo, un número de teléfono y un mail en el cual los aeroaplicadores comuniquen un día antes, arriba del paralelo 29º, por donde van a estar volando, con qué matrícula y avión. De esta manera, el ministerio tendrá la información que necesita mientras tanto los aeroaplicadores le van poniendo el transponder, será una manera de ir compatibilizando los intereses y los tiempos de todos” indicó Insausti.

 

 

Aunque el Ministerio de Seguridad insiste en el pedido de mantener la fecha límite, desde la ANAC “les explicamos nuestro interés civil y el de poder ejercer el comercio, también entendemos al ministerio y nos sumamos, porque los motivos son razonables”, sostuvo Insausti. Es entendible que hay un interés que está por encima de la aviación, ya que termina beneficiando a toda la comunidad, incluyendo a la industria aérea es por eso que hay que colaborar pero “haciéndolo sin asfixiar y el ministerio lo entiende”. La fecha se verá, aunque si una empresa tiene que renovar la inscripción, su CETA (Certificado de Explotador de Trabajo Aéreo) o lo que fuere, se le exigirá que tenga el transponder instalado. De esta manera, el administrador de la ANAC resaltó: “Siempre estamos buscando ir satisfaciendo primero a la actividad del trabajo aéreo, pero también al Ministerio de Seguridad, para ir encontrado la solución, porque el objetivo es muy importante y es una herramienta que les sirve para mejorar el control del narcotráfico”.

 

 

Por otro lado, viendo que la tendencia mundial es la utilización del transponder, se piensa extenderlo a todo el territorio nacional. La verdad que pensamos extenderlo a todo el territorio, por eso si bien ponemos transponder también pusimos ADS-B para que ya haya una norma donde se ve esta tecnología. Lo primero que pidamos será el ADS-B Out, no el In. Lo vamos a ir trabajando con plazos y con tiempo, pero en algún momento en la Argentina en el corto plazo todos van a tener que tener esto. Antes tenemos mucho por hacer, con las RAAC (Regulaciones Argentinas de Aviación Civil) y los LAR (Reglamentos Aeronáuticos Latinoamericanos), nos dimos cuenta de que les costaba mucho llegar a la industria especialmente, con la RAAC 135, a la aviación general y ejecutiva, llegar a ciertos requisitos de las LAR, no porque disminuyeran o deterioraran una seguridad, sino porque hay ciertas exigencias de inversión en equipos que para la aviación en Argentina aún son caros”, explicó Insausti y aclaró que “vamos a ir buscando una alternativa con más tiempo y razonabilidad, iremos acompañando para no asfixiar sabiendo que, para ese lado iremos, más despacio, pero iremos yendo, porque contribuye lo que es ‘security’ a largo plazo, lo que es seguridad operacional y facilita muchísimo lo que es control aéreo”.

Asimismo, es importante destacar que con esta nueva herramienta será mucho más fácil detectar los aeroaplicadores “truchos” (que no cumplen con la regulación) porque van a quedar un poco más en evidencia.

 

 

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