Aero Latam Brasil

En busca de la recuperación del Taxi Aéreo en Brasil

Con el nuevo presidente electo, Jair Bolsonaro, la entidad busca equilibrar el sector para recuperar las empresas de taxi aéreo.

 

Por João Paulo Moralez

 

Brasil es un país de dimensiones continentales y, como cualquier nación de ese tipo, reserva muchas particularidades, comenzando por su geografía, que está compuesta por ambientes de selva amazónica, pantanal, sertão nordestino, litoral con selva Atlántica entre otras características. Por otro lado, a pesar de sus dimensiones, posee pocas vías férreas y, en general, las rutas y caminos están en mal estado de conservación – principalmente en la región norte que presenta una característica compleja para su mantenimiento.

La Amazonía, por su parte, es una de las más necesitadas en términos de acceso terrestre. En muchos casos es el transporte fluvial que acaba por tener un papel fundamental ligando pequeñas aldeas. Pero, por usar ríos, que muchas veces son sinuosos, la conexión de un punto hasta el otro puede llevar días para realizarse.

Y es justamente en esas regiones, norte y centro-oeste, que el transporte aéreo acaba por ganar proyección e importancia. Las empresas de taxi aéreo con pequeñas flotas de aviones monomotores desempeñan un papel fundamental para el desarrollo social y económico de esas regiones, ya que con el avión es posible cubrir grandes distancias en cuestión de pocas horas y aterrizando en lugares de difícil acceso.

 

 

En la actualidad existen 120 empresas de taxi aéreo en el país con una flota de 1.490 aviones (monomotores, bimotores, turbohélices y jets), registrando la media de 1,5 millones de pasajeros transportados anualmente, generando 80 mil empleos directos y mil millones de Reales en impuestos por año.

Mientras la aviación de transporte aéreo regular atiende alrededor de 120 destinos, las empresas de taxi aéreo vuelan a 3.500 localidades, en un importante papel de integración nacional.

A pesar de esa importancia, el sector viene sufriendo demasiado con varios factores que están amenazando la existencia de las empresas que actúan en ese segmento.

Para intentar revertir ese escenario, impidiendo que el sector sufra con la desaparición del taxi aéreo y también para ayudarlas en su crecimiento, modernización y ampliación de flota y destinos atendidos, la Asociación Brasileña de Taxi Aéreo y de Mantenimiento (ABTAER), presentó a través de la carta titulada «La Aviación que Queremos – 2019» sus principales reivindicaciones y demandas para el nuevo gobierno que va a asumir a partir del 1º de enero de 2019.

“Es una entidad sin fines de lucro”, según su presidente, Jorge Bitar Neto, “las operaciones de esas empresas permean desde la prestación de servicios de negocios, la industria del petróleo (off-shore), el agronegocio, transporte aeromédico, turismo, rescate, entrenamiento, recreación, transporte de pasajeros y carga, y aquellos SAE – Servicios Aéreos Especializados. En términos numéricos, en nuestro segmento de aviación son todos negativos. En 2008 éramos aproximadamente 300 empresas de taxi aéreo y actualmente no llegan a 120. De las que se mantuvieron, redujeron aviones y personal. Algunas que tenían 10 aeronaves actualmente tienen sólo tres. Una otra que tenía 14, actualmente tiene sólo cuatro aeronaves”.

La entidad también apunta a varios otros problemas, como deficiencia de infraestructura aeronáutica, el elevado precio del combustible, el exceso de regulación, la ineficiencia en la gestión y la elevada actuación de los llamados Transportes Aéreos Piratas (TACA).

 

 

“En este escenario de incertidumbres, necesitamos enfrentar las demandas y, por lo tanto, hemos venido a presentar asuntos y pautas que juzgamos importantes y necesarias para que podamos construir un ambiente de cooperación con nuestro sector de la aviación, coordinado y bien articulado para realizar un vuelo seguro que busca un contacto más estrecho con nuestro parlamento, gobiernos, autoridad aeronáutica y de aviación civil, en el sentido de presentar nuestras dificultades y buscar ajustes para mejoras del sistema y racionalizar el ambiente regulatorio para empresas de taxi aéreo y de servicios aéreos especializados”, declaró Bite Neto en la carta.

La inexistencia de líneas de crédito para la financiación de nuevas aeronaves, motores y componentes hizo que la flota llegarAa a una media de edad de 32,5 años y con menor disponibilidad de lo habitual.

En términos económicos, ABTAER busca desvincular el precio del combustible de aviación del dólar, ya que la alta tasa de cambio ha afectado el equilibrio de las cuentas de las empresas. El sector también espera una reducción en los impuestos para permitir a los operadores mejores márgenes para trabajar. Sólo el Importe Sobre Circulación de Mercancías y Servicios es del 25% y la asociación espera reducir esa tasa, gradualmente, en un período de cuatro años, hasta un nivel máximo del 8%.

“Bajo la óptica de los empresarios y como usuarios del Sistema de Aviación Brasileño, se percibe que la ANAC necesita ser más eficiente, a medida que revise sus procesos, plazos y adecuación de personal que entienda y atienda las demandas del sector, pues la falta de personal y exceso de burocracia, llevan plazos infinitos, y viene llevando nuestro sector de taxi aéreo y de mantenimiento a un camino sin vuelta.

La Agencia debería regular el sistema de manera más eficiente y didáctica. Reconocemos que ha mejorado, pero aun así tiene un enfoque más punitivo con multas fuera de la realidad de las empresas”.

La búsqueda de una gestión con plazos más cortos es el enfoque de la entidad que también espera reducir la burocracia en los procesos administrativos.

En relación al Taxi Aéreo Clandestino / Pirata la ABTAER clama por una revisión en el Código Brasileño de Aeronáutica para que éste tenga medidas más duras contra quien practique ese tipo de actividad que viene perjudicando los trabajos de las aerolíneas. Además, pide una fiscalización más intensa y que involucra a otros órganos gubernamentales para combatir esa actividad ilegal.

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