Aero Latam Argentina

La revolución del mercado argentino

Aunque se habían mantenido alejadas de los cielos argentinos, ahora las compañías low cost aterrizaron en el país. Según un sondeo de Indecom, siete de cada 10 usuarios aprueban el desembarco de las aerolíneas de bajo costo.

El mapa aéreo de la Argentina está cambiando: nuevas rutas, más vuelos desde ciudades del interior a otros países, más frecuencias, la puesta en funcionamiento de El Palomar para vuelos comerciales y la aparición de nuevos jugadores como Flybondi, que comenzó a operar el 26 de enero, y Norwegian Air Argentina, que comenzó a operar el 15 de febrero desde Buenos Aires (aunque por ahora solo en vuelos internacionales). Es por eso que podemos decir que 2018 es el año de las aerolíneas low cost en la Argentina. Estas líneas áreas se sumarán a Level, la low cost del grupo IAG, al que también pertenecen Iberia y British Airlines, que actualmente une Ezeiza con Barcelona y los vuelos económicos que presta la colombiana Avianca para Rosario y Mar del Plata o Sky a Santiago de Chile.

Norwegian Air Argentina recibió la concesión de 152 rutas aéreas, 72 nacionales y 80 internacionales, por un plazo de 15 años y proyecta tener una flota de más de 60 aeronaves en el país, de las cuales 50 serán Boeing 737-800 (de corto alcance) y 20 Boeing 787 Dreamliner (de largo alcance). Entre las rutas otorgadas por el Gobierno, se destacan muchas conexiones entre ciudades del interior de la Argentina y otras curiosidades como, por ejemplo, podría volar desde el país a destinos como Honolulu, Moscú o Tahití.

Por su parte, la suiza FlyBondi tiene 84 rutas regulares, tanto dentro del país como hacia destinos en la región. La mayor parte de las rutas salen desde Buenos Aires, pero también tendrá un “hub” importante en Córdoba y otros aeropuertos como Rosario, Mendoza, Puerto Iguazú; además de un vuelo desde Bariloche y otros desde Salta.

El lunes 9 de abril la compañía aérea Polar Líneas Aéreas S.A recibió «autorización para explotar servicios no regulares internos e internacionales de transporte aéreo de pasajeros, carga y correo y de carga exclusiva utilizando aeronaves de gran porte». La empresa, creada por Daniel Barbosa (fundador de Cata Lineas Aereas) aún no tiene aviones ni pagina web, aunque aseguran que invertirían 650 millones de dólares y les darán trabajo directo a 1200 argentinos. Tienen una concesión por 15 años y destinos nacionales y algunos regionales como por ejemplo Río de Janeiro, San Pablo, Santa Cruz de la Sierra, Cochabamba, Santiago y Lima. Un tema llamativo es que los vuelos internacionales saldrían del aeropuerto de La Plata. Además, la compañía firmó un acuerdo con el gobierno de San Luis por 15 millones de pesos para centralizar su negocio en esa provincia desde el aeropuerto Valle del Conlara, en Merlo.

 

Ventajas de las Low Cost

El costo y tiempo del viaje son ventajas comparativas a la hora de elegir sobre las diferencias en los precios de los pasajes entre los ómnibus y las low cost.

Actualmente, viajar en ómnibus entre Buenos Aires y Bahía Blanca tiene un costo por boleto de $1.330 y conlleva un recorrido de 10 horas, mientras que hacerlo en una de las nuevas líneas aéreas cuesta $639, es decir menos de la mitad y tarda 1 hora con 20 minutos, exactamente 8 horas y 40 minutos menos.

Otro caso por demás ilustrativo se observa tomando un viaje de Buenos Aires a Salta, en donde hacerlo en ómnibus cuesta $3.000 por persona, para completar 20 horas de viaje, mientras que en una low cost, sale $1.089, con apenas 2 horas y 15 minutos de recorrido.

Según un relevamiento realizado por el Instituto de Estudios de Consumo Masivo (INDECOM), a días de comenzar en el país la era de operaciones regulares de las compañías aéreas a bajos precios, el 86,3% de los consultados afirmó que «ve con buenos ojos el desembarco del nuevo servicio y que cambiaría el ómnibus por esos vuelos», mientras que sólo el 13,7% manifestó su «rechazo a las líneas aéreas económicas». La competencia aerocomercial traerá una abrupta caída en el público tradicional de viajes en ómnibus.

En el caso de quienes se mostraron a favor de las low cost hay dos razones fundamentales obvias. Por un lado, que el avión tarda muchísimo menos en llegar a destino y, por el otro, lo más importante, es que es muchísimo más económico. En ese sentido, el 72,8% de las respuestas a favor se inclinaron por la relación costo/tiempo de viaje, mientras que el 27,2% sólo le otorgó mayor valor al bajo costo de los pasajes.

En cuanto al porcentaje que incluye a los detractores del nuevo servicio, el informe observó que la totalidad de los testimonios muestran «desconfianza por el bajo mantenimiento y, como consecuencia, los escasos niveles de seguridad» que creen podrían tener las aeronaves que completan las rutas de los vuelos baratos.

 

Newsletter