Aero Latam Chile

Llevando la caridad por todo Chile

La empresa chilena Corpflite cumple un rol fundamental durante el mayor evento benéfico de Chile, la Teletón. A través de sus Dornier 228, pueden llegar a las ciudades más recónditas del país para que todos puedan participar.

Por Santiago Rivas y Florencia Lucero Heguy

Desde 1978 se realiza en Chile la Teletón, un evento de 27 horas en donde a través de todos los canales de televisión se recaudan fondos con fines benéficos, siendo el mayor evento de beneficencia de la región, en el cual en los últimos años se llegan a recaudar unos 50 millones de dólares, que se usan para sostener los Institutos de Rehabilitación Infantil (IRI) de la Teletón, especializados en atender niños y jóvenes de hasta 24 años que presenten alguna discapacidad motora, por causas musculares, neurológicas u óseas.

Durante las 27 horas en que se lleva a cabo por todo Chile el evento, es fundamental llegar con las cámaras a las localidades pequeñas de todo el país, para así ayudar en la recaudación de fondos. En una nación que se caracteriza por su forma peculiar, con una enorme distancia de norte a sur, la única forma de llegar a tiempo es por vía aérea, para lo que se necesita un avión rápido que pueda desplazar a los equipos, pero, además, dado que hay que operar a veces en pistas pequeñas, debe tener capacidad STOL.

La empresa aérea Corpflite comenzó a participar activamente en la Teletón en 2010, llevando a los equipos de filmación por todo el país y, desde ese año, trabajan ininterrumpidamente de una manera solidaria volando de norte a sur con sus aviones Dornier 228.

Para la empresa, la Teletón está más relacionado con la conciencia social empresarial, con un sentido más y no solamente volar. “Nos sumamos a esta campaña, a través de una acción concreta, que es poner los aviones a disposición a un costo muy considerable que podría llamarse como aporte de donación”, explicó Kenneth Fell, gerente de operaciones de la compañía.

Fue así como, para poder acercarse a este evento, se les ocurrió presentar los aviones como un medio de apoyo para sus trasmisiones a lo largo todo el país, ya que la geografía de Chile dificulta tener una cobertura paralela o simultánea en todas las ciudades. “Allí fue como apareció este avión de corto alcance, oportuno y a toda hora”, contó Germán Ribba, presidente de Corpflite, y agregó: “pusimos nuestros aviones, participamos de forma muy concreta apoyando a esta transmisión, asociado al interés de la empresa de tener un aporte y participación de la Teletón”.

La Teletón se realiza entre los últimos días de noviembre y los primeros de diciembre y termina el segundo día a las 12 de la noche, y se lleva a cabo en todo el territorio chileno, produciéndose una cobertura televisiva en la cual todos los canales se unen y hacen una sola transmisión durante 27hs. que se llaman “27 horas de amor”. “En nuestro caso, más allá de la donación, ponemos a disposición los aviones y participamos activamente”, explicó Kenneth Fell y sostuvo que el trabajo se inicia mucho antes, “con muchas reuniones de coordinación, capacidades, limitaciones, las necesidades de ellos y las nuestras y se va formando la figura”.

Al norte y al sur

Durante los dos días que dura el evento utilizan dos aviones, uno va al norte y el otro al sur, y lo primero que tienen que planificar cada año son los horarios de los enlaces televisivos, que son vía satélite, “porque quizás ahí hay una diferencia de tiempo ya que alguna ciudad pudo haber cambiado de horario de un año a otro. La logística no es tan compleja porque lo único que tenemos que hacer es planear los períodos de servicio” de los aviones y tripulaciones, para estar seguros de que las aeronaves estarán listas para participar y que cada piloto y mecánico está preparado para enfrentar el desafío que plantean esas 27 horas. “Es importante destacar que, producto de la versatilidad del avión, podemos volar a lugares como Porvenir, una pequeña ciudad cerca de Punta Arenas”, contó Fell y explicó que “es una operación viable porque el avión no requiere tanta asistencia”.

“Salimos a las 7.00hs de Santiago de Chile para recorrer toda la zona norte, llegamos a la tarde a Arica, en el extremo de Chile y, luego de hacer las trasmisiones, se hace el cambio de tripulaciones, se le hace el pre vuelo al avión y seguimos rumbeando de a poco hacia el sur, eso lo realizamos toda la noche”, explicó Ribba, detallando los horarios de los recorridos que hacen los dos días que dura la Teletón y continuó: “a la ida se hace una parada, normalmente en Copiapó y de ahí a Arica, son distancias de dos horas y el segundo de tres, lo cual para este avión son tramos cómodos”. La empresa es la encargada de preparar el avión para una configuración combinada para pasajeros y carga, le ponen solamente diez asientos y el resto va para carga. “La capacidad que tiene el avión beneficia mucho al cliente, porque ellos quieren ir con su carga lista y con un cuidado especial, ya que son elementos de transmisión muy delicados”, aseguró Fell y resaltó que “este avión les permite que en el mismo vuelo vayan los pasajeros con su equipo, lo que les genera gran comodidad, seguridad y confiabilidad”.

La ruta que realizan al sur es a Puerto Montt que dura 2:40hs, luego a Coyhaique que el vuelo tiene una duración de 1:20hs y de Coyhaique a Punta Arenas o Porvenir son otras 2:10hs. “Para nosotros es perfecto porque en esa ruta no hay líneas aéreas, pero como commuter llegamos perfectamente”, destacó Ribba. Para esos tramos y esa región del país el avión está absolutamente adaptado y justificado.

Por otro lado, los horarios son un tema muy importante en este evento, ya que los aviones tienen que estar a una hora determinada en las ciudades que les piden. “Parece algo tan desafiante, pero, por el tipo de vuelo que hace el avión, la organización de nuestra empresa, a través de las tripulaciones y el área de operaciones que dirijo yo, se puede lograr perfectamente”, aseguró Fell. Durante la Teletón se vuelan en el orden de las 15 a 18 horas al norte y otras 15 a 18 horas al sur, son 30 a 40 horas para la vuelta completa en los dos días.

Obstáculos

Para lograr el desafío de este evento benéfico tuvieron que pasar por varios obstáculos y operar en varias pistas, donde una de las más difíciles es la de Calama, que está a seis mil pies de altura, con comportamientos meteorológicos adversos, como, por ejemplo mucho viento cambiante, muy baja temperatura y, particularmente, en ese lugar llegan a las 5.00hs de la mañana con mucho frio. “Al mecánico lo llevamos bien abrigado y alimentado para que, al momento que tiene que apoyar la operación de tierra, esté al 100 por ciento”, sostuvo Ribba. Otras operaciones desafiantes son Punta Arenas y Porvenir en donde la meteorología es la que exige más debido a los fuertes vientos, la nieve, los hielos y la lluvia; “pero el avión, en esas condiciones, se comporta muy bien”, explicó Ribba.

Teniendo en cuenta el clima de la Patagonia, especialmente los vientos, Fell habló sobre el comportamiento del Dornier 228 en dicha zona. “El avión es muy estable, tiene un buen timón de dirección, lo que permite compensar los cambios de viento y operar en pistas cortas”, explicó y resaltó que “el Dornier se mete en su plena capacidad sin ningún problema, nunca los tuvimos. El desafío pasa, sobre todo, por la planificación, porque el avión está en su hábitat”.

El detrás de escena

Todo comienza un par de meses antes de los vuelos para gestionar el esquema de trabajo. “Una vez acordado con la empresa que organiza la Teletón, establecemos nuestros vuelos con las tripulaciones, hay pilotos que se van volando directo desde Santiago y otros que se van de Santiago en línea aérea hasta un punto intermedio para hacer los relevos”, explicó Ribba. Por otro lado, lo que es la administración de la empresa se encarga de ver los pasajes, los hoteles, la logística y, para apoyar el vuelo, se diseña un plan donde ningún piloto se pasa de las horas límites. “Los pilotos salen de Santiago, luego descansan en un hotel, toman una línea aérea e interceptan el avión en alguna parte del regreso, es bien exigente pero con un registro de planificación lo logramos”, aseguró Fell y sostuvo: “tenemos dos tripulaciones para el norte y dos para el sur, mecánicos que alertamos para que preparen el kit de mantenimiento de línea que permita solucionar problemas durante la ruta, lo que afortunadamente habla muy bien del avión, ya que prácticamente no genera problemas, los imprevistos no los tenemos por el avión, sino por la meteorología. El avión es muy confiable y eso nos permite hacer el contrato, porque es un compromiso muy seguro de alta confiabilidad desde el punto de vista del rendimiento”.

Por otro lado, Ribba resaltó que “es interesante ver a la gente que transmite, ya que se queda muy contenta y se genera un espíritu de equipo, llevamos alimentación a bordo, algunos juegos y cartas para que la gente se entretenga”. Asimismo, contaron que “es un momento emocional humano, porque al final de todo esto uno ayuda a la gente con necesidades diferentes que necesita apoyo”.

Asimismo, desde la Teletón los siguen eligiendo para continuar con esta tarea. “Se genera una cohesión entre la tripulación, los pilotos y los clientes que les da confianza y comodidad”, aseguró Ribba y opinó: “de Teletón creo que es confianza y gratitud con el apoyo que les hemos dado, además de que al avión lo consideran apropiado para la ruta y para el tipo de vuelo que hacemos”.

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