Aero Latam Chile

Uniendo lugares con necesidades

Corpflite es una de las principales empresas que apoya desde el aire a la minería en Chile, proveyendo un puente aéreo con los yacimientos en la Cordillera de los Andes hasta la ciudad de Santiago.

Por Florencia Lucero Heguy

En Chile, la minería es la actividad económica de mayor importancia, aportando un 10 % del PBI de la nación. La mayor parte de las minas está en medio de la Cordillera de los Andes y muchas de ellas en zonas alejadas y de difícil acceso. Llegar desde los grandes centros urbanos puede ser un largo viaje si se intenta por tierra, como es el caso de la mina Los Pelambres, 180 kilómetros al norte de Santiago y a unos 50 al este de la localidad de Salamanca. Siendo una de las más importantes minas de cobre y molibdeno de Chile, tiene su base a unos 1200 metros de altura, pero en una zona rodeada de montañas, mientas que el yacimiento en sí se encuentra en la frontera con Argentina, a entre 3000 y 3500 metros de altura. De allí, se extraen cada año 324 mil toneladas de cobre en concentrado y 9.800 toneladas de molibdeno aproximadamente al año.

Si bien es posible llegar por tierra, el viaje puede ser largo y complicado, por lo que, cuando se requiere llegar o salir rápidamente, la única alternativa es el avión.

Esta es la realidad de muchas otras minas en Chile, a lo largo de toda la Cordillera de los Andes hasta el límite con Perú. En el norte, las montañas son más bajas, pero muchos yacimientos están lejos de los grandes centros urbanos y esto implica, a veces, que una evacuación aeromédica deba hacerse por avión para poder alcanzar un hospital de alta complejidad a tiempo.

Así, en Chile operan varias empresas aéreas que brindan el servicio de transporte a las empresas mineras, uniendo los yacimientos con las grandes ciudades en poco tiempo.

CorpFlite es una empresa creada en el año 1999 y que tiene como objetivo brindar una amplia variedad de servicios de aviación corporativa y trabajos aéreos especializados, como el transporte aéreo de pasajeros y carga liviana, fotografía aérea, vuelos ejecutivos o chárter, observación y patrullaje aéreo y traslados médicos. La compañía cuenta con un jet Cessna Citation 650, un Dornier 228-100 y Dornier 228-202K de transporte, un Piper Cheyenne II y un monomotor Cessna Centurion Turbo II – Eckstar Conversion.                                                                                                                                                                        

En el 2007 comenzaron trabajando junto a Aerocardal para brindar servicios a las empresas mineras, alquilando el primer avión Dornier 228 a la empresa LASSA, hasta que lo terminaron comprando. La Mina Los Pelambres decidió que necesitaba dos compañías aéreas operando al mismo tiempo, por una exigencia de la compañía de seguros, por lo que pasaron a operar de manera simultánea Aerocardal y Corpflite. Por ese motivo, la empresa compró un segundo Dornier, el cual fue llevado en vuelo Noruega sobre el Atlántico Norte. Este avión debió ser reemplazado tras perderse en un accidente en 2013, por lo que la empresa sigue manteniendo dos Dornier 228 en su flota.

“En el día a día nos dedicamos, desde el 2009, a hacer vuelos para la Cordillera de los Andes que se realizan desde Santiago de Chile hasta la Mina Los Pelambres”, contó Germán Ribba, presidente de la empresa, y explicó que “es bien al norte de Santiago, volamos diariamente y volamos con 19 pasajeros a la mina”. La misma tiene una pista privada de 900 metros y está ubicada a 4000 pies de elevación con ingresos altos porque está dentro de un valle, lo que implica que cada día llevan al rendimiento del avión en forma no extrema, pero en su máxima capacidad. El avión cuenta con 19 asientos, combustible con alternativa de ruta dentro de lo que hay en la zona y tripulación para operación visual, donde se requiere que la misma esté preparada para operar con nieve.

“Los problemas más grandes que tenemos en la ruta son por la meteorología, cuando están las vaguadas que introducen los estratos bajos que van pegados al suelo, cubren toda la zona y no te dejan cruzar”, sostuvo Ribba. Otro de los inconvenientes que suelen tener es que, durante el verano, en la zona cordillerana, en los cañadones o callejones se generan temperaturas de 40°C. Durante la mañana hay 15°C, pero entre las 16hs a 17hs sube a los 40°C, lo que obliga a coordinar horarios y limitaciones de cantidad de pasajeros, algo imprescindible para planificar bien la operación. A la mina se realizan cuatro vuelos por día, subiendo y bajando, según los requerimientos ocasionales durante la semana. El vuelo se hace, desde el norte a 10 mil o 10.500 pies en ruta, luego hay un descenso de 10 mil a 4 mil pies, siempre circunnavegando la cordillera. “Hay cerros de 10 mil a 14 mil pies, luego tenemos una aproximación desde los 7mil hasta los 4mil pies de gran ángulo de aproximación y luego vamos a la pista”, explicó Ribba y resaltó que “los cerros nos obligan a hacer este tipo de descenso”.

Además de la operación en Los Pelambres, la empresa también realiza otras que implican aprovechar al máximo las capacidades de sus aviones, sobre todo de sus Dornier, que les permiten volar a pistas cortas, en montañas o en los casos en que han operado en la isla Robinson Crusoe en el archipiélago de Juan Fernández.

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