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Vaca Muerta: el desafío de estar “viva”

La región petrolera más importante de la Argentina no solo es una oportunidad para el sector energético, sino que su ubicación la vuelve atractiva para los servicios aéreos.

 

Por Florencia Lucero Heguy

 

La Argentina es el segundo país del mundo con mayores reservas de gas no convencional y el cuarto en lo que se refiere a petróleo, donde las proyecciones más optimistas calculan que estos activos equivaldrían a 27.000 millones de barriles de petróleo y unos 308 billones de pies cúbicos de gas, por un valor de unos 10,5 billones de dólares actuales.

Actualmente, sólo un 4% de la superficie es explotada, sobre un total de 35.000 km2. Esto significa grandes oportunidades de ingresos, aunque no todo el reservorio podría tener la misma productividad

El centro operativo de Vaca Muerta se encuentra en la localidad de Añelo, nombre con el que los aborígenes mapuches bautizaron a la zona. Por día cruzan el pueblo entre 5000 y 6000 personas que suben a los yacimientos a trabajar en las extracciones de gas y petróleo. En 2012, había sólo 2500 habitantes y, siete años después, la población se incrementó a ocho mil.

Es importante destacar que, al hacer un análisis sobre el fruto de la economía de Argentina, no sólo el campo sería el motor de los ingresos. Vaca Muerta se convirtió en uno de los anhelos, entendiéndose que gracias a ella hay un gran desafío para el crecimiento del país, ya que es un tesoro enterrado en la Patagonia que no se puede dejar de aprovechar.

Un dato no menos relevante es que aproximadamente 50 países en el mundo explotan recursos de hidrocarburos no convencionales y sólo hay cuatro que lo hacen a gran escala; Estados Unidos, Canadá Australia y la Argentina.

 

Oportunidades para todos

Vaca Muerta genera una gran expectativa entre varios sectores del país, especialmente los políticos que ven en el reservorio la oportunidad para atraer inversiones que crearán empleo e ingresos. Otro de los sectores que ven buenos ojos son los empresarios, ya que contarían con una gran oportunidad para realizar grandes inversiones, mientras que se puede esperar que en el mercado interno haya una repercusión en la baja del costo de la energía, tanto para empresas como para usuarios particulares.

Según el economista Ricardo Arriazu, del Instituto para el Desarrollo Empresarial Argentino (IDEA), Vaca Muerta tendrá un impacto macroeconómico en el largo plazo, como, por ejemplo, aumento del PBI sectorial y total, empleo del sector energético, mejora de las cuentas externas, aumento de la recaudación provincial y nacional y caída del precio interno del gas, incentivando la producción de bienes intensivos en ese insumo. Por otro lado, impactos indirectos que dependen de la importancia del sector no comerciable y del uso que hagan los gobiernos de los ingresos adicionales.

 

Desafíos

El sector todavía tiene varios desafíos, entre los que se encuentran la mejora de la competitividad y atraer mayores inversiones para avanzar en los cuellos de botella, que son la creación de más ductos para extraer el petróleo y el gas, y construir una planta que permita pasar el gas a estado líquido y así se pueda exportar a otros países no limítrofes.

Uno de los desafíos claves que presenta el desarrollo de Vaca Muerta, a largo plazo, es la necesidad de abaratar los costos logísticos para la operación hidrocarburífera. La construcción del tren Norpatagónico sería una herramienta esencial para que el transporte de cargas aporte eficiencia en la administración de recursos y para reactivar la economía de diversas zonas de la región.

Esta inversión de 780 millones de dólares crearía 10 mil puestos de trabajo, entre directos e indirectos, y se prevé un plazo de construcción de cuatro años. Por otro lado, el tren Norpatagónico tendrá un impacto favorable en las economías regionales, ya que se prevé que las formaciones vayan hacia la Patagonia cargados de insumos para la actividad de Vaca Muerta (arena, tubos sin costura, materiales de construcción, metanol, etc.) y regresen hacia el puerto bonaerense de Bahía Blanca con minerales, frutas y otras producciones locales para facilitar su salida hacia mercados externos.

Para la aviación

Un desafío y oportunidad muy importante que existe para Vaca Muerta es el desarrollo de la aviación, ya que actualmente todos los días cientos de vehículos recorren los 100 kilómetros que separan la ciudad de Neuquén con Añelo. Son casi dos horas de viaje de ida y otras dos de vuelta entre la capital provincial y Vaca Muerta.

A esto se suma que la infraestructura vial es bastante deficiente entre Añelo y los distintos pozos, que se complica mucho cuando llueve o hay nieve, dado que los caminos en muchos casos no están pavimentados. Esto genera que muchas veces exista una demanda aún no satisfecha para mover personal y cargas desde los pozos hasta el pueblo por medio de helicópteros.

Además, la expansión que se espera que tenga la producción, a medida que vaya cubriendo otras áreas dentro del yacimiento, generará demanda de servicios aéreos en otras áreas de la provincia del Neuquén y del sur de la provincia de Mendoza.

En el pasado, gran parte de las localidades neuquinas eran atendidas por LADE, la línea aérea operada por la Fuerza Aérea Argentina, pero la contracción de sus capacidades la ha hecho desaparecer de la provincia. Si bien, a través de LADE con los años se fue desarrollando la infraestructura aeroportuaria, en muchos casos quedó prácticamente abandonada y, de todas maneras, era bastante rudimentaria. En el caso de Añelo, solamente existía una pista de 900 metros en la cercana Loma La Lata, a pocos kilómetros, pero ahora se ha construido una pista de 1800 metros y una pequeña plataforma, aunque sin ningún tipo de infraestructura adicional.

 

Hay algunas empresas que comenzaron a verlo como una oportunidad, como por ejemplo Jasfly, ya lista para volar sobre el cielo neuquino. La compañía es la primera en ofrecer el servicio de helicópteros en la zona y cuenta con una flota propia de cinco unidades Bell, (407, 407GX, 407GXP, 412 y Jet Ranger 206 B III) pilotos altamente calificados y todos los elementos y equipos necesarios para afrontar múltiples requerimientos. Llegó en 2018 con el objetivo de “ser una pieza operativa útil en el rompecabezas de Vaca Muerta”, según dijo Gabriel Ciezar, gerente comercial de operaciones aéreas de la empresa. En enero de este año terminaron las obras en el hangar y así cerraron el círculo para traer su primer helicóptero de manera permanente al aeropuerto Presidente Perón de Neuquén: un Bell 412EP, que puede trasladar hasta ocho personas en configuración vip y hasta trece pasajeros en la versión de transporte. Además, puede incorporar una camilla y convertirse en ambulancia con todo lo necesario para la atención médica de urgencia o incorporar un bambi bucket para la lucha contra el fuego. De esta manera, la empresa puede acercar a las compañías de Vaca Muerta una oferta multipropósito como uso ejecutivo, carga externa, lucha contra el fuego, rescates, evacuaciones y operaciones sanitarias, entre otras. Jasfly superó las auditorías y ya tiene todas las autorizaciones para operar con empresas petroleras; un sector que exige la prohibición del traslado de personas en aeronaves con un solo motor.

Por otro lado, el Grupo Modena ha comenzado a realizar misiones de evacuación sanitaria, con helicópteros MBB Bo.105CBS, proveyendo un servicio fundamental en una actividad que tiene sus riesgos y en una zona donde son pocas las facilidades para atención médica de urgencia.

Otra de las compañías que entró en este mercado es American Jet, con una flota compuesta por cuatro Fairchild Metro 23, un ATR 42-500, un Dornier Do-228 y dos Learjet, con los que opera vuelos chárter para la industria petrolera desde su base en el aeropuerto Presidente Perón de Neuquén. La empresa tiene como potencial el poder tener la cantidad de gente necesaria para que sus costos fijos no superen sus ingresos por la comercialización de esos tickets y ofrecer servicios regulares que contemplen necesidades y ventajas para el sector petrolero ofreciendo buen servicio a buen precio.

Si la expansión de Vaca Muerta continua, la potencialidad que tiene el crecimiento del sector aéreo es inmensa. Con costos bajos, más una buena oferta de horarios para interconectar esa región del país, podrían constituirse en un gran desarrollo del sector aéreo donde habrá un público cautivo y deseoso de ahorrar en aviones alquilados para poder tomar vuelos regulares con precios razonables.

Es importante destacar que, para lograr esto, es imprescindible un importantísimo acuerdo público/privado en donde el estado tendría que impulsar medidas que beneficien esta posible expansión. Es decir que con costos más bajos y mayores horarios para interconectar la Patagonia con el resto del país podría desarrollarse la expansión de este sector. Cabe destacar que es necesaria una inversión en tecnología e infraestructura para el incremento del sector.

De esta manera, se puede afirmar que tanto el gobierno nacional como el de la provincia del Neuquén serán un actor clave para esta oportunidad que brinda Vaca Muerta.

 

 

 

 

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